APIs e integraciones
Comercio headless
Headless es construir el escaparate por tu cuenta y pedirle a Shopify solo los datos, a través de la Storefront API, en lugar de dejar que Shopify renderice las páginas con un tema. Ganas control absoluto del front-end y pierdes el editor de temas, parte del ecosistema de apps y el mantenimiento que antes no era tuyo.
También: headless, headless commerce, desacoplado
Es la decisión con peor relación entre lo que promete y lo que cuesta en la mayoría de los proyectos que me la piden. No porque esté mal, sino porque casi siempre se pide por el motivo equivocado.
El motivo equivocado: “queremos que vaya rápido”
Un tema bien hecho sobre Shopify va rápido. Cuando una tienda va lenta, la causa casi nunca es Liquid: son los scripts de apps que ya nadie usa, las imágenes sin dimensionar y el carrito reconstruido a mano en cada cambio. Irse a headless con esos hábitos produce una tienda headless lenta, y además ahora el servidor es tuyo.
Los motivos buenos
- El escaparate no es una tienda. Una web de contenido enorme, una aplicación, un punto de venta raro, y la compra es una parte.
- Varias marcas o canales compartiendo un mismo front-end.
- Un front-end que ya existe y funciona, al que se le añade comprar.
Lo que se pierde, y conviene escribirlo antes de empezar
El editor de temas: tu cliente deja de montar páginas solo y vuelve a depender de desarrollo. Las apps que se instalan como bloques de tema dejan de servir. El checkout sigue siendo de Shopify, así que la libertad no es total. Y el alojamiento, el despliegue y las actualizaciones pasan a ser tuyos.
En B2B hay un peaje extra: el contexto de empresa, el catálogo y el precio del comprador hay que llevarlos a mano por la Storefront API, que en un tema vienen resueltos.
Si después de leer esto sigues en el sí, Hydrogen es el camino corto.